- Introducción – Vol.01:
Con la llegada al mercado de cada vez más sofisticadas cámaras desde la gama más baja se ha incrementado el número de usuarios con cámaras que ofrecen grandes posibilidades.
Si tu caso es que tienes una cámara y desperdicias todos sus modos y posibilidades de captura y acabas usando siempre el modo automático, esto puede ser muy útil.
Si por el contrario tienes una compacta antigua quizás esta pequeña y básica guía pueda animarte a pegar el salto y comprar una compacta de gama alta, una bridge o incluso una SLR (Réflex).
Voy a entrar lo menos posible en aspectos técnicos, pretendo que sea una guía lo más práctica posible, pero nunca pueden faltar algunas cosas básicas que tenemos que conocer.
- Tipos de cámaras en el mercado:
Empecemos por el principio, ¿qué podemos encontrarnos ahí fuera? Existen tres grandes tipos de cámaras actualmente:
- Compactas: Son las cámaras más sencillas y más pequeñas, las típicas que casi todos tenemos. Se pueden llevar en el bolsillo y no serán un estorbo en ninguna situación. La pega, por supuesto, es que serán las que menos calidad nos ofrezcan, tanto en el sensor de imagen (la pieza que se encarga de captar la luz o imagen) como en la óptica. Sin embargo, con el avance en la tecnología, cada vez podemos encontrar compactas de gama alta que nos ofrecen calidades excelentes. Estas últimas son las que nos van a ofrecer controles manuales a la hora de tomar fotografías, las sencillas no disponen de dichos controles.
- Bridge: Estas cámaras están en el salto entre bridge y SLR, toman aspectos de ambos mundos. Suelen tener sensores y ópticas mejores que las compactas y ofrecer más opciones en cuanto a la toma de imágenes (que es lo que buscamos). Son más grandes que las compactas y el precio suele ser más elevado, aunque no siempre. Las lentes que usan son fijas y no las podemos cambiar. En general todas las cámaras bridge tienen controles manuales.
- SLR: Las que solemos llamar Réflex. Estas cámaras tienen sistemas diferentes a las dos anteriores, y la principal diferencia es que sus objetivos son intercambiables. Las ópticas suelen ser mejores y más grandes, y en general las cámaras más caras que los otros dos tipos. Son las que mejor calidad de imagen nos ofrecerán, pero en general las más caras, aunque hay modelos básicos muy asequibles. Su principal pega es el gran tamaño de éstas cámaras. Todas las SLR tienen controles manuales.
- Zoom – Distancia focal:
Voy a dejar de lado el zoom digital, ya que es de poca utilidad, y me centraré en el zoom óptico. Cuando hablamos de cámaras compactas y bridge nos fijamos en el zoom que tienen, en la cantidad de veces que podremos acercar la imagen respecto al estado en reposo de la cámara. Cuando hablamos de SLR ya no se le dice zoom, sino distancia focal. Esta distancia es una característica propia del objetivo, no de la cámara, y aparece impresa en dicho objetivo, midiéndose en milímetros (mm). Es decir, al fijarnos en una compacta o bridge tendremos un zoom de 2x, 3x ó 4x, sin embargo en una SLR (en el objetivo realmente) será, por ejemplo, un 55-80. En el caso del zoom es muy intuitivo, pero vamos a explicar un poco más lo de la distancia focal para dejarlo claro. Existen dos tipos de objetivos diferenciando en distancia focal, los fijos y los variables. En los fijos no tendremos zoom, su distancia focal será invariable (por ejemplo un 55mm) pero en los variables la distancia focal varía (por ejemplo un 55-80mm), y el zoom que tendremos es el paso de la mínima distancia focal (55mm) a la máxima (80mm) y se calcula dividiendo uno entre el otro, 80/55=1.45, con lo cual el zoom de esa lente será de 1.45x.
La distancia focal o zoom es muy importante a la hora de elegir una cámara u objetivo. A las distancias focales bajas (18-35mm) se les llama gran angular, puesto que captan “mucha cantidad” de imagen, pero tienen que estar cerca, y a las distancias focales altas (100, 200, 300, 500 mm…) se les llama teleobjetivos, en los que la “cantidad de imagen” es menor pero tenemos mucho zoom. Cuando queramos elegir la cámara o los objetivos que acompañarán a nuestra SLR tenemos que pensar bien en esto, puesto que una variación amplia de distancia focal nos va a hacer nuestra cámara mucho más versátil.
- Introducción a la abertura del diafragma y tiempo de obturación:
Aquí ya empezamos con lo interesante, la parte fundamental que tenemos que comprender de fotografía para saber lo que nuestra cámara hace y hacer mejores fotografías, o al menos controlar lo que hacemos.
Cuando una fotografía toma una instantánea ocurre que una pieza de ésta que está cerrada, el diafragma, se abre y deja pasar luz durante un determinado tiempo (tiempo de obturación) y en una determinada cantidad (abertura del diafragma). Es como si tenemos cerrados los ojos y abrimos durante un instante el párpado y lo volvemos a cerrar, una imagen quedará impresa en nuestra retina. La cantidad de tiempo que hemos abierto el párpado es lo que en fotografía vamos a denominar tiempo de obturación, y la cantidad que lo hemos abierto la llamamos abertura de diafragma.
Estos aspectos son básicos a la hora de tomar una fotografía, ya que determinan la cantidad de luz que llega al sensor de imagen de la cámara, y harán que la instantánea tenga valores idóneos de iluminación, sin tener partes de la imagen quemadas (esto se dice cuando tenemos demasiada luz y queda una parte muy blanca, sin diferenciar lo que hay ahí) o partes sin luz.
Los dos están intimante relacionados, ya que cuanto mayor sea la abertura del diafragma más luz entrará, con lo cual menor tendrá que ser el tiempo de obturación para compensar esa cantidad de luz. Por el contrario, para aberturas pequeñas del diafragma entrará poca luz, con lo que necesitaremos tiempos de obturación altos para que la luz esté entrando durante más tiempo y obtener esas circunstancias idóneas de iluminación, es un proceso bastante intuitivo.
Hay que notar que para tiempos de obturacion cortos la fotografía la estaremos haciendo durante poco tiempo, literalmente, y para tiempos largos estaremos haciendo la foto durante más tiempo, por lo que en el primer caso podemos hacer la fotografía sujetando la cámara con la mano, sin embargo en el segundo caso necesitaremos un trípode, porque sino la imagen saldrá movida. Pensad bien sobre ésto para comprender bien lo que significan abertura del diafragma y tiempo de oburación.
Cuando usamos el modo automático de una cámara elige sola ambos parámetros, sin embargo en fotografía algo más avanzada seremos nosotros los que elijamos los valores y poder así hacer la foto como queramos.
- Controles manuales:
Vamos a aclarar los diferentes controles manuales de una cámara, que son los que nos permitirán elegir de modo libre (dentro de las limitaciones de la cámara) los valores de abertura del diafragma y tiempo de obturación.
M – Manual. En este modo tenemos que introducir de modo manual tanto la abertura del diafragma como el tiempo de obturación.
S – Prioridad Obturador. En este modo seleccionamos el tiempo de obturación que deseamos, la cámara se encarga, midiendo con el fotómetro interno la luz, de elegir la abertura idónea correspondiente al tiempo elegido.
A – Prioridad Abertura. El contrario al modo S, elegimos una abertura a nuestro gusto y la cámara elige el tiempo idóneo para dicha abertura.
P – Automático. Es un modo automático de abertura y tiempo, en el que la cámara, mediante el fotómetro, escoge los valores que cree idóneos para la fotografía que se tomará.
El resto de modos en una cámara son los automáticos y de escenas, que pueden ser más o menos útiles y efectivos. Es cuestión de probarlos y ver qué resultados dan, varía según la cámara.
- Abertura del diafragma, un poco más a fondo y algunas técnicas:
La abertura del diafragma se mide en su número f, aunque realmente en f/D, siendo D el diámetro de la abertura que dejamos.
En fotografía se expresa en los números: 1, 1.4, 2, 2.8, 4, 5.6, 8, 11, 16, 22, 32, 45, 64, 90, 128
Pero realmente significa: f/1, f/1.4, f/2, f/2.8, f/4, f/5.6, f/8, f/11, f/16, f/22, f/32, f/45, f/64, f/90, f/128
Es decir, que cuando escogemos un valor de abertura 5.6 en nuestra cámara realmente es un valor f/5.6. Esto hace que sea poco intuitivo, ya que valores bajos (1, 1.4, 2.8) son aberturas de diafragma grandes, y valores altos (8, 11, 16) son aberturas pequeñas. Esto es MUY IMPORTANTE y siempre lo tenemos que tener en cuenta, ya que a la hora de hablar de técnicas no se suele especificar el valor exacto (a veces si se dan “pistas”), sino que se habla de si la abertura de diafragma será grande o pequeña.
La técnica principal, más importante y de gran utilidad que podemos emplear mediante la modificación de la abertura es la modificación de la profundidad de campo. La profundidad de campo es, de forma sencilla, la cantidad de objetos en profundidad que quedan enfocados. Es el típico efecto de dejar enfocado un sujeto en primer plano y que el fondo salga desenfocado, muy artístico. Cuando tenemos profundidades de campo altas queremos decir que hay muchos objetos que quedan enfocados, sin embargo, si reducimos la profundidad de campo habrá menos cantidad de objetos enfocados, siempre hablando en profundidad, no a lo ancho y a lo alto, eso es otra técnica.
La forma de controlar la profundidad de campo mediante la abertura del diafragma es muy sencilla:
- Profundidad de campo grande con aberturas de diafragma pequeñas (número alto, recordar).
- Profundidad de campo pequeña con aberturas de diafragma grandes (número bajo, recordar).
De esta sencilla manera podremos hacer esas fotos tan bonitas con objetos en primer plano enfocados y fondos desenfocados. Hay que tener muy en cuenta la relacion que ya hemos contado con la velocidad de obturación. Imaginemos que queremos tomar una imagen con mucha profundidad de campo, tendremos que cerrar mucho el diafragma, digamos que al máximo, lo cuál nos requerrirá un tiempo de obturación muy alto, de incluso varios segundos, por lo que no nos quedará más remedio que usar un trípode o dejar la cámara fija en algún sitio.
- Tiempo de obturación, un poco más a fondo y algunas técnicas:
Como y hemos dicho antes, el tiempo de obturación es el tiempo que el diafragma está abierto mientras se toma una fotografía. Hay que saber que también se le llama velocidad de obturación, y que son inversas, es decir, un tiempo de obturación alto es lo mismo que una velocidad de obturación lenta. Quizás parezca lioso, pero es intuitivo, pensad un poco acerca de ello. Esto simplemente lo aclaro porque se habla indistintamente de tiempo de obturación que de velocidad, incluso es más común escuchar velocidad de obturación.
El número que indica el tiempo de obturación viene dado en segundos, 4, 2, 1, 1/2, 1/4, 1/8, 1/15, 1/30… y es sencillo ver cuales son los valores altos y cuales los bajos.
Este aspecto es muy versátil, y nos va a permitir jugar mucho con nuestra cámara y conseguir efectos muy llamativos. Voy a poner algunos ejemplos de velocidades de obturación que sirvan para poder extrapolarlos a otras siuaciones, en vez de contar teoría acerca de todo ésto. Quiero insistir en que hay que tener muy en cuenta que para tiempos de obturación altos, por encima de 1/60, es imprescindible usar un trípode, sino la imagen saldrá movida.
- Una aplicación muy útil es tomar fotografías de situaciones con muy poca iluminación. Donde con una cámara compacta en modo automático sacaremos una imagen borrosa y sin luz podemos conseguir mediante un tiempo de obturación alto una imagen muy bien iluminada y de forma muy natural, sin necesidad de flash, eso si, con un trípode. Según la escena a fotografíar podemos usar desde casi un segundo hasta varios segundos.
- Basadas en el mismo fundamento son las fotografías de fuegos artificiales y carreteras de noche en las que vemos esos rastros que dejan las luces de los coches. Al usar un tiempo de obturación alto las luces estarán entrando más tiempo al sensor, y podremos fotografiar, literalmente, los rastros que dejan. De ese modo podemos obtener todo el recorrido de unos fuegos artificiales o el efecto antes descrito de una carretera nocturna. Es una técnica sencilla pero muy impresionante y bonita si se hace correctamente. Eso si, otra vez tendremos que echar mano del trípode. Un consejo muy útil a la hora de tomar fotografías de alto tiempo de obturación usando trípode. Cuando pulsamos el botón del disparador moveremos la cámara, y eso hará que la imagen salga movida, por lo que el empleo del trípode habrá sido en vano. Para eso existen disparadores a distancia, más o menos sofisticados, pero sino disponemos de uno o no queremos gastar el dinero en él, siempre podemos poner la cuenta atrás para hacer la foto, de ese modo la fotografía empezará a tomarse después de pulsar el disparador.
- En el extremo opuesto del tiempo de obturación tenemos las fotografías de objetos que se mueven de forma veloz. Pájaros volando, ardillas o cualquier animal en movimiento, una carrera de motos o coches y cualquier objeto en movimiento saldrá borroso empleando modos automáticos (menos el modo de objetos en movimiento, que funcionará mejor en función de la cámara que usemos). Para que estos objetos queden nítidos tendremos que usar tiempos de obturación muy pequeños (o como ya vimos, lo que es lo mismo, velocidades muy altas). Valores menores de 1/60 seguro, pudiendoo llegar a 1/1600, 1/2000 o más, según la velocidad del objeto a fotografíar.
Como norma común a la búsqueda del tiempo de obturación idóneo para cada situación se suele basar en el método en ensayo y error, hasta dar con el adecuado. Por supuesto la experiencia (y algunas tablas que hay por ahí) serán de gran ayuda.
Hasta aquí esta introducción a controles manuales en fotografía digital y los aspectos básicos de captura. Recordad que la fotografía es captar luz, así que controlarla y conocerla hará que nos acerquemos a hacer mejores fotografías. Espero que os sea útil ésta pequeña guía y nos vemos en el Vol.02.
Daniel Salas

Miniguía de Fotografía Digital – Vol.01 by Daniel Salas is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.









